Mostrando entradas con la etiqueta Iván Ferreiro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Iván Ferreiro. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de junio de 2025

HurgaNdo

... en el pasado.


78ª Maleta

La carrera del tiempo discurre por las grandes avenidas enfiladas de edificios que han visto pasar los siglos. Fluye en escorrentías que arrastran blancos y negros, lágrimas de quienes se fueron sin probar las mieles de la libertad. Si hoy echaran un vistazo a más de uno le caería un buen guantazo.

La carrera del tiempo se estudió en aulas al aire libre. Se paraba a comer al sonar las dos en el campanario y encontraba el camino de vuelta cuando el sol encendía el cielo en su retirada. No dejará escrito su aprendizaje, pues lo que uno conoce, lo que sabe hacer, nadie se lo puede arrebatar.

La carrera del tiempo se zurce y se reestrena, se cocina a diario y a fuego lento, se sienta en el banco de la paciencia. La soledad rompe su alma inconquistable, la fragilidad envuelve su coraza imperturbable, la compañía abraza su corazón irremplazable. Se perderá para siempre la auténtica artesanía cuando entreguemos la vida en confianza a una IA.

==========================================================================

El Barman hablaba por teléfono mientras esperábamos en la fila de 'El Náutico' para ver el concierto de Iván Ferreiro. No teníamos entradas porque, igual que cada año, habían volado en cuanto el dueño subió el reel con el anuncio en su Instagram, pero siempre guardaba algunas para vender directamente en la puerta. Yo estaba pensativo, observando cómo había cambiado aquel lugar a lo largo de los años desde un espacio con un aura casi mágica donde los músicos tocaban a la luz de una hoguera, junto a una barca de pesca encallada y con el sonido de las olas rompiendo suavemente en la playa. Una música reggae de fondo daba ambientillo de verano al sitio que estaba hasta la bandera de gente por dentro y por fuera.

- La Gobernanta te manda saludos - dijo rompiendo mis pensamientos.

- ¿Qué tal está? Le has enviado muchos besos de mi parte, ¿verdad?

- Claro que sí. ¿Sabes quién va a verla todas las semanas y se pasa con ella mínimo dos horas?

- El Jefe de Recepción - respondí sin dudar.

- ¡Efectiviwonder! No se te pasa un detalle, ¿eh, Botones? - dijo golpeándome el brazo con el dorso de la mano.

- Anda calla, Boomer! "Efectiviwonder" dice...


En el hilo sonaba Karina

domingo, 30 de junio de 2019

KilometraNdo

... veranos


42ª Maleta

Huele a playa, a mar, a sol, a pueblo, a sierra, a espeto, a arroz,... Ya aparece el ventilador, el hielo, el tinto, ¿gaseosa o limón? En los planes de cada día hay un parón, un "hasta la vuelta", hay negociación. Las semanas que se reparten, los apartamentos, la organización...

Descalzo con un bañador y un montón de crema, con concienciación. La espuma es tu contrincante, la tienes delante, la quieres detrás. Remas y notas el frío, el agua oscurece en el fondo abisal y procuras, ahorrando energía, flotar sin deriva, esperas la ocasión. Ha llegado el estío y te aplasta pero las estelas que dejas atrás son las señas de que, un año más, sigues en camino hacia la libertad.

========================================================================

Para un hotel de interior la temporada de calor es la menos ajetreada. Se aprovecha para hacer alguna reforma, grande o pequeña, para mantener el atractivo que tienen las cosas que se estrenan solo por el hecho de ser nuevas.

- Ya te queda poco para las vacaciones, ¿tienes algún destino de los tuyos en mente?
- Este año no tengo nada 'galáctico' que presentar. Lo especial va a ser la compañía, el equipo, ya me entiende.

El jefe de recepción se quedó en un silencio contenido, como cuando tenía algo que decir pero no sabía como hacerlo.

- Sé que ha sido una temporada..., compleja. Espero que disfrutes mucho de las vacaciones con tus amigos y vuelvas con energía renovada y con esa positividad que tanto nos gusta en la recepción. Los clientes están contentos y..., bueno, yo también.
- Vaya! Jefe... - comenté con voz de sorpresa - realmente le ha afectado el calor de estos días. ¿Quiere que vaya a hablar con el de mantenimiento? La temperatura debe estar demasiado alta ahí detrás - dije señalando con el pulgar la puerta del despacho de recepción.
- ¡Botones! - me cortó con gesto serio - Suba esto a la habitación 421, por favor.
- Ahora mismo jefe - respondí poniéndome en marcha al instante.
- Y vaya por la sombra muchacho. Ya le dará el sol en la cabeza suficiente divirtiéndose con sus amigos - dijo mientras yo caminaba hacia las escaleras. En su tono intuí, esta vez, una media sonrisa.


En el hilo sonaba Iván Ferreiro

lunes, 26 de diciembre de 2016

RevolucioNando

... motores





19ª Maleta

Semáforo en rojo.

¿De qué está hecho el tiempo que se ocupa en detenerse ante uno mismo?

No puede ser de segundos. Los primeros frenarían su carrera al llegar a la línea de meta, aunque... ¿existe esa línea final?;
No puede ser de minutos. La mente recorre más rápido cualquier distancia y asimila el infinito como algo indemostrable;
por lo tanto, tampoco de horas. En su devenir continuo, cambian de nombre y apellido hasta... ¿quién puede concluir cuándo?

Estará hecho pues de círculos... y en sus ciclos largos o en sus ciclos cortos albergamos la esperanza de encontrarnos con nosotros mimos plenos de satisfacción ante lo que contemplamos.

Si me encontrara conmigo mismo..., no me gustaría tener que convencerme de que todo se reduce a una cuestión de fe. Sin embargo, nunca podré encontrarme conmigo mismo; por lo tanto me alegro de encontrarme contigo y tratar de convencerte de que lo que veo, lo que leo, me gusta hasta el límite de creer que podrías estar plenamente satisfecho.

Sin embargo..., ¿existe en ti esa plenitud?
¿Existe acaso en alguien de este mundo?

Conozco gente que merece un 10 sobre 10. Pero ellos tienen una visión diferente de sí mismos y sus acciones. ¿Verdad que eso no es inconformismo? Es la felicidad mal entendida que, al igual que el infinito, llegó con retraso al reparto de definiciones y tuvo que compartir mar de desemboque con la frustración sin quedar nunca muy claro que nombre darle al agua que por allí corre.

=========================================================================


Ha pasado mucho tiempo desde la última maleta que subí a una de las habitaciones del Hotel. Parece que no termina de despegar. Pero claro, el director no deja de cambiar los planes, hoy nos centraremos en esto, mañana en esto otro..., y así no hay manera de que nos situemos en ningún segmento concreto ni de que nadie nos identifique como su Hotel de referencia.
- De seguir así, Botones, vamos a terminar en la cola del paro - me decía el Jefe de Recepción resignado.
- Necesitamos ilusiones nuevas y gente con savia nueva que valore lo que tenemos como lo hacíamos nosotros los primeros meses.
- No sé yo...


En el hilo sonaba Iván Ferreiro