domingo, 31 de mayo de 2026

SuspiraNdo

 ... por el tiempo consumido.


88ª Maleta

Ya no me siento inmortal aunque la vida siga de nuestro lado. Ya no me puedo mirar sin ver mi cuerpo debilitado. El lento caer de este salto desde el momento en el que llegamos anuncia ¡tierra a la vista! y huele a césped recién cortado. No sé de qué lado estará el juez que sujete el mazo de mi juicio, ni si lo golpeará con la fuerza imparcial de la ecuanimidad. Sólo sé que fue bien tallado con gubia y formón por un ebanista que nunca pensó que su origen fuera el detonante de ningún final.

==========================================================================

Habían pasado dos días desde que nos anunciaran el plazo para presentarse voluntario al ERE que la empresa iba a llevar a cabo. 48 horas desde mi primera reacción airada, resoplando, incrédulo ante una oferta que parecía un suicidio, un mal negocio, un quitarse de encima la responsabilidad. Y el barman no había cambiado la expresión de su cara. Podías ver enseguida que no tenía el cien por cien de su atención, ni en la partida de parchís, ni en la serie de asesinos, ni en hacer la boloñesa... , nada. Se le había quedado una arruga en el entrecejo que no se le quitaba ni dormido en el sofá.

- Oye, Botones - dijo al fin levantando la mirada - Voy a presentarme voluntario para que me metan en el ERE y dejar el hotel.

- Qué..., ¿¡qué dices!? - me salió de sopetón - ¿Cómo vas a dejar el hotel con la que está cayendo en el turismo? Las empresas no contratarán durante un tiempo para recuperarse del palo del Covid - argumenté tratando de convencerle con un miedo que no era el suyo sino el mío propio.

- No me voy a quedar en España, Botones. Me marcho a Indonesia.

Y ahí la arruga cambió de ceño, del suyo al mío. Mi frente tenía de pronto demasiado peso con el que cargar.


En el hilo sonaba Carla Morrison

domingo, 29 de marzo de 2026

RodeaNdo

... al enemigo.


87ª Maleta

Me he instalado a vivir en la tristeza, en el poso del café, en la despedida. Hace tiempo que me ganan la partida la falta de fe, el miedo y la pereza. Si pudiera resetear mis pensamientos, los momentos de vibrar a tu frecuencia habrían sido el manual de resistencia donde afianzar del todo mis cimientos. Hoy navego sin motor al punto Nemo, alejado de los dimes y diretes. Donde no hay agua corriente ni retretes cualquier palo se transforma en un juguete. Recuperar la ilusión se ha vuelto urgente y a pesar de que no suenen las sirenas me abro paso entre un ejército de penas, rompo el hielo con mi proa incandescente.

==========================================================================

La dirección del hotel había cumplido con todos los requisitos legales. No había vuelta atrás. Para mitad del mes tendríamos un listado de porcentajes por departamento que reducirían a números los nombres de las personas sobre las que recaería el ajuste, pero en un último y retorcido giro de los acontecimientos los representantes de los trabajadores para la negociación del ERE nos convocaron para explicar un nuevo detalle.

- Queremos anunciaros que la empresa ha accedido a mejorar las indemnizaciones a las que tendrán derecho las personas afectadas por el ERE, 3 días más por año trabajado. Asímismo, absorverá los honorarios pactados con los abogados de manera que la indemnización llegue íntegramente a los bolsillos de los empleados - explicaba con un tono serio una de las adjuntas a la dirección comercial - Como último detalle anunciaros que, a partir de mañana, se abrirá un periodo de 7 días para que aquellos empleados que por propia voluntad quieran entrar en el ERE, envíen la comunicación por escrito a sus jefes de departamento, pero sabed que su decisión de formar parte del expediente no será vinculante para la empresa, es decir, puede que la decisión estratégica de este proceso no tenga en cuenta esta comunicación voluntaria.

- ¡Prfff! - solté sabiendo que estaba muteado - ¿quién va a querer quedarse sin trabajo en estas circunstancias?

Pero sólo recibí como respuesta una mueca pensativa y una mirada fija en la pantalla del ordenador.


En el hilo sonaba Joaquín Sabina