lunes, 30 de marzo de 2015

EscribieNdo

... con tinta invisible


13ª Maleta

Es un problema perder la memoria poco a poco, es un inconveniente diluir recuerdos como aspirinas efervescentes y perder acceso a la cualidad reparadora de las burbujitas que se escapan de la copa. Es un dilema olvidar entre qué dos opciones debes elegir y qué palabra es la adecuada para decantar la situación en favor de tu vaso y que la gota que lo colme traiga a tu mente un borrón difuso en lugar de una imagen nítida de algo, posiblemente agradable, probablemente genial e indudablemente memorable.

Para cuando recuerde el por qué de los recuerdos habré olvidado que me hice una pregunta y responderé que sí, ¡seguro!, porque no recuerdo haber aprendido a decir que no, excepto si me preguntas si me he acordado de algo que me pediste que te recordara...

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Cuando empieza la temporada alta hay mucho trabajo en todos los departamentos del Hotel. El teléfono no deja de sonar y los días empiezan a volar hasta que pasa el verano y todo vuelve a ralentizarse. Estos días no hay tiempo para charlar, no hay ratos muertos que rellenar, no hay un momento de respiro y terminar el turno es el objetivo principal.
- ¿Ya tienes ganas de irte? ¡Pero si acabas de llegar! - me dijo Enma mientras se ponía una cazadora vaquera con un solo movimiento de los hombros.
- No me quiero ir por no estar aquí; me quiero ir para estar contigo en una terracita, que no es lo mismo.
Sonrió y me guiñó un ojo desde la puerta giratoria.
- Miedo me das Botones, miedito!!!


domingo, 22 de marzo de 2015

ProponieNdo

... alternativas


12ª Maleta

Me propongo no ser tan pusilánime, no ser tan evidente, no dejarme impresionar, no ser tan ignorable. Me sugiero avanzar sobre lo irrecuperable, enterrar los desaciertos, ordenar la nostalgia en taquillas de vestuarios y agotar con esfuerzo el tiempo silente de la insomne madrugada.

Me gustaría ser corajudo, emprendedor, dispuesto, confiado. Quisiera arder de forma espontánea, ser chispa en vez de pólvora, la luz de un artificio permanente, el haz de una linterna en luna nueva, el perímetro exterior en un eclipse absoluto, el faro de un cometa ingobernable. 

Desearía no gustar, sino ser del gusto de cualquiera que se empeñe en no ser accesorio y prescindible.

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- No voy a ser un Botones toda la vida - comentaba con la Recepcionista - Y que nadie me entienda mal, que yo estoy muy contento con lo que hago, pero... algo me falta.
- Pues yo te veo ideal con tu uniforme y ese sombrero tan gracioso.
- Ya ya, pero no me miras como al Jefe de Ventas, eh? - le dije achinando la mirada con mi cara pícara de sospechar.
- Jajaja! Yo te quiero a ti, Botones! - afirmó tirándome un beso antes de coger el teléfono - Hotel Kimera le atiende Enma, ¿en qué puedo ayudarle?

¿Qué tendrá el poder? El poder vestir un buen traje cada día, el poder viajar al otro lado del mundo, el poder vivir en un piso reformado en pleno centro...
Otro cliente de negocios entraba a través de la puerta giratoria y me dirigí enseguida hacia él confiaNdo en mejorar maleta a maleta.


viernes, 20 de marzo de 2015

Auto-destruy(é)Ndo-me

... sin más

11ª Maleta

En pocos minutos la temperatura ha subido varios grados y una densa capa de humo negro empieza a hacer lineas de hollín como laberintos enraizáNdose en el techo. Sobre la mesa varias cosas empiezan a retorcerse y el aire se vuelve líquido y viscoso creaNdo la ilusión de reflejos de agua evaporada. Aún no se ven las llamas pero está claro que hay un fuego que lo está quemaNdo todo en alguna parte.

La toxicidad aumenta en el ambiente y las cosas sencillas empiezan a desprenderse de su alma que escapa en forma de neblina gris. Ya no se ve la mitad superior de la habitación y las bombillas de la lámpara hacen explosión con un chispazo que ilumina por un segundo sus filamentos como un último aliento de despedida. Se ha roto el silencio y comienza a escucharse un crepitar de combustión disimulada.

¿Cómo se apaga una llama escondida?, ¿cómo se sofoca un incendio invisible?, ¿cómo se extingue una brasa imperceptible? 

Todo quedará reducido a cenizas. Los cuadros, las fotos, la ropa, tus mensajes...

Todo convertido en polvo.

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Los cursos de prevención de riesgos laborales son de asistencia obligatoria pero de atención optativa y yo no estaba receptivo en absoluto. Los simulacros no dejaban claro la capacidad de evacuación del Hotel porque el que no salía haciéndose un selfie, estaba charlando tranquilamente y poniéndose la chaqueta con parsimonia.
- Que 'se quema' el Hotel! Botones, haz algo! - bromeaba la Gobernanta mientras recogía su bolso del armario de Recepción.
- Yo no veo ni humo, ni fuego, ni nada de nada, ¿de verdad tenemos que salir? Ahí fuera está chispeando...
- El día que haya fuego de verdad andarás como pollo sin cabeza; ¡ven aquí ahora mismo, muchacho!
- Vale..., pero que conste que cuando venga el lobo de verdad a la alarma no le va a hacer caso ni Peter.
Y resignado y resoplaNdo salí por la puerta principal.
- ¡¡¡Elvis Botones ha salido del edificio!!!


lunes, 9 de marzo de 2015

AterrizaNdo

... en la base


10ª Maleta

Y volver, volver, volver... a la civilización encontrada, a la ducha perdida, a la lucha conocida, a los ceños fruncidos, a los hechos que me ciñen, a la jungla desierta, al sol que no calienta, al forward obligado, a querer compartir las huellas sobre lo pisado, a tener que competir contra mi yo del pasado.

Y volver, volver, volver... a aliviarnos el dolor de las heridas, a fijar otro objetivo, a unir a los valientes frente al mapa, a espolear la curiosidad de los caguetas, a la hucha sin rescate, a burlar las previsiones, a reunir las provisiones, a la cuenta atrás de las huidas, a ganar la redención, a tirar de la anilla que despliega el paracaídas.

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Tengo un jet-lag de seis horas y me cuesta concentrarme en mi paisaje rutinario a las puertas del Hotel.

Sólo puedo pensar en todo lo vivido y trasportarme de vuelta al Magnolia Inn en la parte vieja de la Ciudad de Panamá con su recepcionista pensante de Miami, a San Blás y sus islas mínimas compartiendo la furgoneta de Ricardo con Susan y Franklin de Londres, a Bocas del Toro en el primer día del curso infantil, al Bocas Islands Lodge en la marina de Bastimentos con Anna de Australia, a la playa de Red Frog con luna llena y Teresa la camarera Catalana camino de Nicaragua, a la Gruta de la Virgen en Colón conducidos por el gran Elke 'el que les lleva', al snorkel en Zapatilla con Thania, Rasha y Mónica de Canadá y EE.UU, a surfear en Carenero con Carlos y Josecito, al Lost and Found Eco-hostel perdidos en la montaña de Chiriquí guiados de noche por la pasión de Paco, al increíble Lost World Tour con Nico 'Mowgli' del Cuerpo de Paz, inolvidable, al bus nocturno David-Panamá y al hasta la próxima de Rolando el taxista más fiable del país gracias a Gema y Gonzalo...

De vuelta en el Hotel, mi base de operaciones, he aprendido a darle importancia a los encuentros efímeros con los viajeros y sus maletas cargadas de aventuras por vivir. Lo mejor siempre está por llegar.