49ª Maleta
Hay un fuego en la estancia que enfría la casa, que absorbe la energía y te deja macilento. Una nana siniestra de caja de música, un bisbiseo espectral que prolonga la duermevela. Un hálito denso, casi corpóreo, escapa de la boca desuniendo el alma del armazón, vaciando la mirada de significado, reduciendo a odre la piel habitada. Un aire ceñido presiona el pecho y congestiona con vacío pulmones constreñidos, oreando en torbellinos la ceniza reposada sobre un paraje yermo, marchito e infecundo.
Hay un dique postizo en una ciénaga inmensa, una cubierta vistosa en un obituario anodino, una fachada protegida en un edificio carcomido desde el techo a los cimientos.
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Sin cambiar la postura circense que había adoptado para subirme al alféizar intenté explicarme.
- Es que hay un pájaro enganchado a la red esta del patio y...
- Ya lo sé. Lo he visto al entrar a limpiar la habitación y he ido a buscar ayuda.
- Pues la ayuda ya está aquí. Venga, agárrame - dije aupándome definitivamente al rebajo - Sujétame las piernas para que pueda asomarme mejor.
- ¡Bájate de ahí ahora mismo, botones! ¿Me quieres matar? Lo paso fatal, por favor te lo pido, ¡bájate! - me gritaba mientras se abrazaba con las dos manos a una de mis piernas tirando hacia adentro de la habitación.
Con una mano apoyada en la pared por dentro de la ventana y la gobernanta haciendo de ancla, estiré la otra mano con cuidado para llegar hasta el pájaro que permanecía enganchado con el pico hacia abajo observando la escena. Tenía un ala, una pata y la cabeza por dentro mientras que la cola y el otro ala estaban por fuera. Con la otra pata se aferraba con fuerza a la cuerda que lo atrapaba. Intenté tirar de él a la vez que separaba un poco el cuadro de la red pero al instante me pegó un picotazo.
- ¡Ay! ¿¡Serás desgraciado!? - le recriminé - ¡Si estoy intentando ayudarte!
- ¿Qué pasa?, ¿qué pasa?, ¡ay! Bájate botones por favor deja al dichoso pájaro, ¡que le den al pájaro!
- Pero, ¿cómo voy a dejar al pájaro ahí enganchado?, ¿y si se muere?, ¿vamos a tener un nuevo amenity en las suites del 'The Level'?, ¿pájaro muerto colgandero? - le dije mientras me bajaba de un salto.
- A ver, ya estoy aquí. ¿qué es lo que pasa?, ¿dónde está el pájaro? - dijo el barman entrando por la puerta directo a asomarse a la ventana.
- El que faltaba..., ¿este es la ayuda que habías ido a buscar? - le dije a la gobernanta.
- ¡Es un mirlo! - dijo el barman con el cuello estirado fuera de la ventana.
- ¿¿¡Pero que también sabes de pájaros!?? - dije alucinado.
- ¿Ves? - me reprendió la gobernanta.
En el hilo sonaba Xoel López

