Mostrando entradas con la etiqueta Mr. Wonderfuck. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mr. Wonderfuck. Mostrar todas las entradas

jueves, 7 de mayo de 2020

HuyeNdo

... de lo malo (2 de 5)


57ª Maleta

- Me encanta tu energía 'compi'. No sé cómo lo haces con todo lo que vemos. Pero sabes que estos dos están poniéndote de Mr. Wonderful para arriba ahora mismo, ¿no? - le dijo ella incorporándose a la carretera con el coche.
- ¡Jajaja, seguro!, ¿no era ya mi apodo oficial en la comisaría? Pero lo digo de verdad, tú lo sabes. Creo en la gente, creo en que la gran mayoría se esfuerzan, se comportan, saben que estamos para ayudar y hacen lo que es debido. Luego están a los que nos encontramos en el peor momento de su vida, o los que la cagan puntualmente, los payasos..., y solo una parte muy pequeña son mala gente.
- Te voy a decir una cosa. Te tienes el apodo bien ganado, colega - dijo entre carcajadas - Seguro que a tu chica te la camelaste por eso, ¿a que sí? Porque anda que no debe ver ella mierdas también en el hospital y más en estos días.
- ¡Ya te digo! Lo suyo es de otro mundo. Está hecha de otra pasta.
- Tiene que ser así. Hay que separar y dejar las cosas del curro en el curro. Si no, te vuelves loco - afirmó ella con seguridad.
- Yo me vuelvo loco igual últimamente - comentó muy serio.
- ¿Tú, Mr. Wonderful? - preguntó quitando la vista un momento de la carretera.
- ¡Del tiempo que llevamos sin coincidir! Entre sus turnos, mis turnos y ahora la movida del aislamiento voluntario..., ¿cómo lo haces tú? ¡Yo ya me subo por las paredes!
- ¡Acabáramos! ¡Tú quieres ser Mr. Wonderfuck! - dijo riéndose con él. - No te voy a contar mis intimidades pero cuando llevo algún tiempo sin ver a mi chico le suelo enviar alguna fotito para que piense en mí. Ya me entiendes... - dijo guiñándole un ojo.
- ¡No jodas! ¡Que eres policía! Sabes perfectamente que eso puede terminar en cualquier sitio.
- Ya llegó el aguafiestas - dijo cambiando el tono - Primero, no tienes por qué mostrar tu cara, ni nada reconocible y segundo, no tienes que enviar nada super explícito, ¿entiendes? Mira, justo el otro día le envié un selfie desde casa solo sacando la lengua y guiñando un ojo con un texto que ponía: "wish you were here", y ya fue suficiente. ¡Los tíos sois muy básicos! - rió de nuevo.
- Algo más se vería en ese selfie...
- ¡Sí hombre, a ti te voy a dar detalles! ¿No puedes relajarte un poquito? Está claro que tienes mucha tensión acumulada, ¡jajaja!

========================================================================

Entré a toda prisa en el hotel y me dirigí directo a la escalera de servicio. Bajé los escalones de tres en tres, tiré de cualquier forma el uniforme dentro de mi taquilla y crucé volando el pasillo de personal para fichar la salida. Volví a subir los escalones y cuando estaba abriendo la puerta de seguridad que daba al lobby, un leve gemido me hizo detenerme. Me quedé agarrado a la manilla, escuchando en silencio, tratando de calmar mi respiración y el latido de mi corazón para agudizar al máximo el oído..., y ahí estaba otra vez. Era claramente un sollozo.

Dejé que la puerta se cerrara y asomé la cabeza por el hueco de la barandilla escaleras arriba. Subí el primer tramo con sigilo, tratando de identificar a qué altura podría estar el origen de los quejidos. Llegué hasta la puerta de la primera planta y nada más girar reconocí enseguida los pies de la recepcionista del 'The Level' por un pequeño tatuaje de una estrella de cinco puntas con una espiral en negativo que subía por detrás del tobillo. Estaba sentada en el tramo entre plantas.

- Ey - me anuncié cauteloso desde el primer peldaño - ¿Qué ocurre? ¿Estás bien?.


En el hilo sonaba Ben Howard