... la cara de la Luna.
84ª Maleta
No se me da bien recibir halagos. Ni me compraría, ni me sé vender. No preguntes más por mis fortalezas, me caí en el foso al intentar cruzar y nado extramuros de la gran ciudad. Nunca me desprendo de mi propia toga y me auto vigilo sin pestañear. Soy un impostor, el lobito bueno; no me dejaría abierto tu corral.
Hiervo por la noche agua en la cazuela para evaporarme libre y transparente, pero en la mañana soy como el rocío que se precipita sobre tu jardín. Si notas un frío cuando te desnudas es porque mi aliento muere por tu piel. No te creas nada. Son sólo apariencias. Mis abejas pican y fabrican hiel.
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Sí. Acababan de anunciarnos que el Expediente de Regulación Temporal de Empleo al que llevábamos sometidos desde hacía 6 meses iba a transformarse en un 'ERE', sin la 'T' de temporal. Vamos, que muchos de los que estábamos en aquella reunión íbamos a quedarnos sin trabajo al que volver, sin rutina de la que quejarnos, sin jefe al que soportar, sin anécdotas del día, sin un tercio de nuestra vida habitual. Un tercio.
Era inevitable sentir incertidumbre. Más aún si es que era posible después de haber pasado encerrados en casa tanto tiempo, aplaudiendo desde los balcones como punto de conexión con la realidad. Porque todo lo que salía por la televisión no parecía real hasta que tomaba cuerpo en alguien conocido como nos pasó a nosotros con la Gobernanta.
- ¿Esto es una putada o una oportunidad? - le pregunté al Barman cuando cerramos la llamada.
- Claramente, una oportunidad - me dijo sin titubear.
Y su seguridad me dio una cierta calma. Como cuando evacuábamos el Hotel en los simulacros de incendio. Sin humo, sin calor, sin crujidos de materiales consumiéndose entre las llamas.
En el hilo sonaban Usted señálemelo

Espectacular introducción. Insuperable.
ResponderEliminarHabrá que seguir superándose, si no, qué nos queda? :)
EliminarMuchas gracias!
Reflexiones de un pasado algo irreal y el primer fragmento muy seductor... esas metáforas las podemos interpretar de mil m. Un saludo , feliz noche.
ResponderEliminarDe eso se trata, querida Campirela, de que cada cual lo haga suyo con la interpretación que más le seduzca.
EliminarMuchas gracias!
Quien tien espejo no necesita halagos. Y a esperar que las ironías y el barman pongan orden y una copa. Abrazos
ResponderEliminarEntre copas se llega a mejores conclusiones, seguro!
EliminarMuchas gracias!
Qué poética introducción, tiene alquimia tu geruNdio.
ResponderEliminarSalud!
Siempre en movimiento. Lo aprendí de un sabio cartógrafo, arquitecto de las palabras.
EliminarMuchas gracias!
Hola Clev! siento super real la mezcla de emociones y la incertidumbre del ERE; al mismo tiempo hay un tono poetico que hace todo mas profundo. Tiene vulnerabilidad y la fuerza a la vez. Me encanta como transmitis emociones con sutileza.
ResponderEliminarBacio.
Qué bien haber llegado hasta un hada. Las mejores historias siempre necesitan algo de magia.
EliminarMuchas gracias!
Leído, amigo CleveLand, mientras tomo mi segunda taza de té...
ResponderEliminarUn placer!
Abrazos.
Te he imaginado con el monóculo y el meñique tieso sorbiendo con cuidado y mirando hacia la ría. :)
EliminarMuchas gracias!
No esperaba menos de tu perspicacia, amigo CleveLand. :)))))
EliminarLa oportunidad era que íbamos a ser mejores después de la pandemia.
ResponderEliminarLa putada es que no ha sucedido.
Saludos.
Esa oportunidad no caduca. Pero como dice Depedro “todo el mundo quiere riqueza pero nadie piensa dividirla”.
EliminarMuchas gracias!
Fueron tiempos oscuros y de gran preocupación laboral; pocas personas se detienen a volver a hablar de ellos.
ResponderEliminarMe encanta esa figura poética de convertirse en agua que por la noche que se evapora y por la mañana es rocio , es precioso. Feliz fin de semana
Se nos olvida tan pronto lo malo… Es nuestro instinto de supervivencia. Muchas gracias por disfrutar del ratito en el hotel. :)
EliminarCleveLand, magnífica introducción, tratamos de olvidar lo malo, es un acto de defensa.
ResponderEliminarPero después de la pandemia el mundo enloqueció y en vez de unirnos y hacernos mejores , terminamos con guerras.
El ser humano no aprende el valor de la vida, de la amistad y de la familia, somos una especie destructiva.
Un gusto leerte
Besos
Creo que sacamos la lección más mezquina, la de que todo puede acabarse de la noche a la mañana y que nadie vendrá a salvar lo nuestro, que el dinero es siempre quien decide, en lugar de pensar que ayudándonos, colaborando, llegamos mucho más lejos y mucho más rápido.
EliminarMuchas gracias!
Me ha gustado lo que has dicho de que mi aliento muere por tu piel, muy poético.
ResponderEliminarY el relato muy bueno. Nos quejábamos de volver al trabajo, y ahora que no tenemos empleo nos quejamos de que no lo tenemos. La vida es así. Siempre quejándonos.
Ya voy regresando después de unos días de vacaciones.
Un placer leerte.
Que tengas un feliz mes de septiembre.
Besos.
Qué duros son los regresos y la rutina forzosa. Siempre queremos evadirnos de lo que no nos gusta, pero hay que pensar en el valor extra que esos momentos otorgan al disfrute de lo que nos hace más felices.
EliminarMuchas gracias!
Bueno, ya sabes, Cleveland, el humano es lo peor que existe. Ni una pandemia ha podido con nosotros. Hace falta mucho más que un virus para acabar con tanto hijo de puta. En cuanto a los halagos, haces bien en no saber recibirlos: la mayoría son impostados. :)
ResponderEliminarCabrónidas, bicho malo nunca muere, eso está claro, pero no debemos poner el foco, como hacen las noticias cada noche, exclusivamente en lo malo que ocurre en el mundo. No voy por ahí meando arcoíris, soy realista y sé que el mal no descansa, pero me niego a darle todo el protagonismo sólo porque sea más ruidoso.
EliminarMuchas gracias!
Dos textos que en algún momento parecieran entrecruzarse, hay algo en ambos que dan una especie de sensación común.
ResponderEliminarEl primero es extraordinariamente poético, y el segundo tiene la belleza de la incertidumbre, de lo que podría haber pasado y no pasó.
Me encanta como escribes.
Un abrazo.
Y a mí me encanta que hagas tuyas las palabras y las disfrutes de esa manera tan pasional.
EliminarMuchas gracias!
El personaje es optimista. Pérdida de trabajo, nuevas oportunidades, ojalá.
ResponderEliminarSalu2.
El Barman siempre quiere tener el control aunque a veces la vida se descontrole, y si puede haber dos formas distintas de ver una situación siempre optará por la más positiva.
EliminarMuchas gracias!
Hola. La riqueza va por dentro, el interior te lo cuenta, pero bueno como no te gustan los halagos... pues solo te diré que sí que yo adopto la más positiva. si no sería la ruina interior.
ResponderEliminarLa mayor parte de lo que nos afecta de cualquier acontecimiento está en cómo nos lo tomemos. Trabajemos en vivir lo mejor posible por cosas que sólo pasan en nuestra mente y en ser lo suficientemente fuertes como para soportar las que ocurren y pesan de verdad.
EliminarMuchas gracias!
Y tampoco menos de la profundidad que en esta reflexión afirmas.
EliminarCleveLand, que pases un feliz fin de semana, no es un halago es de buena gente saludar jajaja
ResponderEliminarBesos
Mis disculpas por perderme de este mundo. Con retraso, pero justo a tiempo, te deseo un buen fin de semana a ti también.
EliminarMuchas gracias!
Nada tan fácil como desechar a quien ya no nos resulta útil, sea una empleados, un amigo, una pareja, o no sea nada de lo anterior.
ResponderEliminarSaludos,
J.
Tan fácil y tan difícil. Supongo que tiene que ver con lo que nos venden, que todo es urgente e inevitable, que sólo hay un camino perfecto, que sólo se avanza en una dirección.
EliminarMuchas gracias!
Parece que haya pasado un siglo... Así lo siento. Es raro.
ResponderEliminarSer optimista no está demás... para "hacer fuerza".
Los acontecimientos que nos ha tocado vivir se difuminan como lo hicieron los de nuestros ancestros. Pienso mucho en la vida de nuestros abuelos. Qué distinto era aquel mundo, ¿verdad?
EliminarMuchas gracias!