lunes, 6 de abril de 2015

AdmiraNdo

... la vida de los otros

14ª Maleta

- Feliz cumpleaños! - le espetó delante de todos obviaNdo su cara tranpar-ente - te invitarás luego a unas cañitas, no?
Con la excusa y el estruendo, el resto de la oficina, que era de esas de cristal y sin paredes tan modernas que dicen que fomentan la comunicación y el trabajo en equipo pero que en realidad son un hervidero de chismorreos donde poner verde al vecino es deporte departamental, se fue acercando para agasajarla con distintos parabienes más o menos originales. Aunque comenzó colorada el besamanos en que se convirtió el primer café del día, pronto se hizo dueña de la situación repartieNdo sonrisas, besos y gestos tímidos pero perfectamente estudiados.

Cuando hubo pasado la marabunta y el murmullo recuperó el terreno perdido ante el jolgorio repentino, volvió a sentarse a su mesa trataNdo de recuperar el hilo de sus pensamientos tan súbitamente interrumpidos. Entre sus papeles garabateados con dibujos, al lado del portátil y enganchada por una esquina bajo su agenda encontró una polaroid que aún se resistía a revelar su contenido, luchaNdo contra la química de su propia naturaleza. Arrugó el ceño y achinó los ojos como si eso acelerase el proceso para desfruncir de golpe y abrirlos como platos cuando se descubrió a sí misma en un plano cercano tomado desde una perspectiva secundaria, sonrieNdo, rodeada por la gente que acababa de sentarse en sus asientos tras felicitarla. Inmediatamente levantó la mirada buscaNdo chocar con los mismos ojos que la habían inmortalizado; se giró levantaNdo las cejas, miraNdo al bulto como cuando se buscan las siete diferencias en la foto de un dominical, pero no halló nada discordante...

Fue al girar la polaroid cuando advirtió que había algo escrito en el dorso:

"Siempre se me ha dado mejor escribir que hablar. FeliZidades!"

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Una angustia desmedida me invadía a cada principio de turno. "No puedo seguir trabajaNdo en este Hotel, ¿cómo hacen los demás para prosperar?, vale que el dinero no lo es todo pero es que todo es cada vez más caro para el sueldo que gano y quiero viajar, quiero vivir por mi cuenta, quiero aspirar a cualquier cosa..."

- ¡Botones!, por favor, ¿podría llevar la maleta de la señorita y acompañarla hasta la puerta de su habitación?
- ¡Faltaría más!; con su permiso señorita - indiqué sujetáNdome el gorro mientras me inclinaba para coger el bulto.

"No puedo seguir trabajaNdo en este Hotel", mi cabeza va por libre.

Cuando llego a la habitación me doy cuenta de a quién he estado acompañaNdo todo el camino murmuraNdo entre dientes. Le abro la puerta de la suite y deposito la maleta en el recibidor.

- Muchas gracias.

Un euro más rico. La puerta se cierra ante mí. La vida son los instantes que dejamos escapar tanto o más que los que vivimos...

2 comentarios:

  1. hay que centrarse y no dejarse despistar por las comeduras de tarro

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    1. No pensar tanto y estar más atento al presente es la mejor solución para mejorar el pasado y alcanzar el futuro deseado! Agree!!!

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